XIV Congreso Católicos y Vida Pública

XIV Congreso Católicos y Vida Pública
XIV Congreso Católicos y Vida Pública. Madrid 16, 17 y 18 de noviembre de 2012

sábado, 6 de marzo de 2010

miércoles, 3 de marzo de 2010

Ante la adversidad, una oración.

Los españoles cristianos nunca pedimos un minuto de silencio por un ser querido sino que rezamos una oración, como hemos hecho siempre

Creo que no está de más recordar esto, ya que veo a menudo que se piden minutos de silencio por desgracias o sucesos trágicos y en los medios de comunicación cada vez es más raro que alguien pida que recen y menos que se rece en público.

No entiendo que un español cristiano quiera mantener un silencio frío, impersonal y desesperanzador cuando podemos rezar con humildad pidiendo al señor que nos ayude y nos de fuerzas para sobrellevar lo que nos supera y no entendemos.

Reflexión de Enrique Fdz de Córdoba y Moncada
Sacado de la pagina web: http://www.FernandezDeCordobaNetworking.com

martes, 2 de marzo de 2010

La etapa mas negra de España

El momento ha llegado, no se podía esperar menos del gobierno socialista de Zapatero. En la campaña electoral de las últimas elecciones generales nuestro presidente afirmaba que la sociedad no demandaba la creación de una nueva ley del aborto. En su programa electoral hacía muy poca referencia a dicho tema y se hablaba de pequeñas modificaciones de la actual ley con amplio consenso político y social. Nuestra nación se encuentra sumergida en una fuerte crisis económica. Los españoles no llegamos a fin de mes, las hipotecas ahogan a las economías familiares y si fuera poco la tasa de paro ha aumentado de forma que más de cuatro millones y medio de ciudadanos se encuentran en las colas del INEM. Esta crisis que tan poco preocupa a nuestro presidente es, sin duda alguna, el motivo de apertura de sus teorías abortistas y de la implantación de la cultura de muerte en nuestro gobierno. Es simplemente su estrategia, la de distraer a los ciudadanos para que miren a otro lado y crear división entre ellos mediante la crispación, que tanto gusta al Presidente del Talante. En nuestra ley fundamental, el artículo 15 proclama que “todos tienen derecho a la vida”, además la sentencia del Tribunal constitucional 53/198 establece que el nasciturus es “un bien jurídico constitucionalmente protegido”. Nos encontramos ante una cuestión fronteriza entre el derecho y la moral. Desde la creación del Código Penal español el aborto siempre ha sido castigado hasta la reforma de 1985 con la llamada ley del aborto, en la que se abría tres posibles excepciones para poder abortar sin cometer hecho punible. Nos referimos en primer lugar a las relativas a la madre: que preste su consentimiento al aborto; que del embarazo se derive un grave peligro para su vida o su salud física o psíquica, o que el embarazo sea el resultado de un delito de violación. Otras, relativas al hijo: que se presuma que habrá de nacer con graves taras físicas o psíquicas; y otras, relativas a la misma práctica del aborto: que cuando se realice en virtud de uno de los casos anteriores, se haga en un centro autorizado para ello; que se practique por un médico o bajo su dirección; que, en algunos casos, haya uno o más dictámenes médicos que aconsejen el aborto, y que éste se realice no más tarde de determinados plazos en los casos de violación o de presuntas malformaciones del hijo.
De todas formas, esta ley no significa que en nuestro país el aborto se encuentre despenalizado. Éste es un delito regulado en el Código penal concretamente en el Título VIII sobre los delitos contra las personas. La legislación actual considera que el niño merece protección legal desde el inicio de la vida, es decir, desde que se produce la fecundación mediante la unión del espermatozoide con el óvulo, surgiendo un nuevo ser humano. Es en ese momento cuando se inicia un proceso vital nuevo y diferente a los del espermatozoide y el óvulo, que es de donde proviene el ser humano y no, por tanto, de un cigoto, mórula, blastocisto, embrión o feto, que son simplemente fases del proceso vital donde el hombre ya tiene esperanza de vida en plenitud. Así pues, como afirman varios científicos no tiene sentido decir que un niño proviene de un cigoto o un feto, sino que él mismo fue antes un cigoto o feto, del mismo modo que un adulto no proviene de un joven sino que fue antes un joven. A este sistema, el de la actual legislación española, se le conoce como “sistema de indicaciones” frente al nuevo sistema que ha impuesto el gobierno de Zapatero, el llamado “sistema de plazos”, en el que se parte de la base de que el hijo concebido y no nacido no merece ninguna protección legal más que a partir de determinado tiempo de vida intrauterino. A mi parecer, con la entrada en vigor de la nueva ley, claro está, bajo el consentimiento del comité de expertos de ideología abortista para que parezca todo más ético y bajo la bandera del feminismo, estaríamos frente a un verdadero crimen consentido por cierta parte de la sociedad y de la clase política. Es indignante defender el aborto como un derecho de la mujer como así lo ha definido varias veces de forma indirecta la Ministra Aído y más concretamente, Leyre Pajín, en el Senado la pasada semana, pues es como defender la libertad del asesino para matar y olvidarse del derecho que tiene la víctima a vivir. Desde que se forma este nuevo patrimonio genético con la fecundación existe un ser humano que tiene que desarrollarse, que es verdad que depende directamente de la madre, pero también dependerá de ésta cuando nazca. El hecho de que en una determinada fase la vida del ser humano necesite el ambiente del vientre materno para subsistir no implica que sea una parte de la mujer. Desde la fecundación tiene ya su propio patrimonio genético distinto al de la mujer, y su propio sistema inmunológico. Por lo tanto podemos decir que mantiene una relación similar a la del astronauta con una nave espacial, si saliese de ella moriría, pero no por estar dentro forma parte de la nave. La dignidad de la persona humana se fundamenta en el derecho a la vida. No podemos dejar que se interrumpa la vida de las personas, merece protección, la vida es el mayor bien jurídico que tenemos. El gobierno únicamente se tiene que dedicar con respecto a este tema a la vela de la seguridad del niño aún no nacido, vigilar que las interrupciones de vida sean realmente por alguna de las tres excepciones de la actual legislación y ejecutar políticas de familia que ayuden a la mujer que se encuentra embarazada y no invitar de forma insensata y no razonable que ésta aborte.
Estamos ante una de las etapas más negras de la historia de nuestro país. El gran genocidio del siglo XXI. Por denunciarlo ante la opinión pública, nos llamaran ultracatólicos, ultraconservadores e incluso retrógradas pero no debemos dejar de defender los derechos del niño, que aunque aún no ha nacido su corazón late gritando por el derecho a la vida.

Juan José Márquez Garcia.

Un entorno en contra.


Hoy se puede ser joven y muchas cosas mas, vivimos en la libertad aparente, todo se puede y todo es posible, no hay ningún problema en autodefinirse en muchas opciones diferentes. Pero una de las definiciones que más intimida a la persona joven actual es admitir que cree en Dios y en la Iglesia Católica.

¿Qué persona católica, sobre todo joven no se ha tenido que enfrentar alguna vez a algunos clichés sociales actuales?. Yo personalmente hablo por mis experiencias, seguro que incluso a el que me esta leyendo le ha ocurrido alguna experiencia parecida, pues bien, como les estaba comentando, cuando en alguna conversación informal con algún conocido o amigo he comentado que soy católico y que voy a misa los Domingos me han mirado con una cara de sorpresa impresionante, incluso hay quien mas directo me ha dicho algo así como que le sorprende que yo asista a misa, y hay lo que ocurre es que a mucha gente le sorprende que una persona de su entorno, real, joven y normal crea en Dios y no se deje llevar por la moda de criticar a la Iglesia.

Aunque también hay que decir que esto no se puede observar desde un punto maniqueo o simplemente anecdótico, no es que nosotros seamos todos santos y todos ellos malvados, ni siquiera que existan formas legitimas y no legitimas de vivir. Si no que a mi parecer las nuevas inercias culturales están influyendo en el conjunto de la sociedad para condenar a la religión y sobre todo a la Católica a un cajón de sastre de objetos anticuados, la gente ni siquiera se para a intuirlo, pero esa percepción de bicho raro que tienen del católico como si de un sectario se tratase, o ese desprecio a los clérigos dándoles la categoría de malos por naturaleza, no es una opción que ni siquiera hayan asumido libremente, porque para que exista libertad, debe de haber reflexión. Ahora no hay armas, ni campos de concentración para imponerles a las personas una ideología de vida, pero hay otra forma mas sutil, la manipulación constante.

La ultima frase, podría dar para otro articulo, por lo cual seré conciso, los medios de comunicación, y algunas corrientes culturales o ideológicas modernas nos están imponiendo un nuevo modelo de sociedad por la vía de los medios de socialización principalmente la televisión. Pero, tampoco podemos pasarnos el día lamentándonos, los católicos nunca lo hemos tenido fácil, y siempre nuestro principal adversario son nuestras propias debilidades. Pero tenemos que seguir mezclándonos con el mundo, y no avergonzarnos de nuestras creencias, como dijo Juan Pablo II, el cristiano tiene que ser la sal del mundo, que nos mezclemos entre todo el mundo, pero que le demos la pizca de sabor humano que le falta a esta sociedad

José Carlos Carmona Barroso

lunes, 1 de marzo de 2010

El 7 de marzo, todos contra el aborto.



El pasado miércoles 24 de febrero la mayoría de los senadores aprobaron la nueva ley de salud sexual y reproductiva, que pretende imponer el aborto libre hasta la semana 14, esto supone un gravísimo retroceso en lo que al derecho a la protección del bien jurídico vida supone. Los españoles tenemos una nueva oportunidad de salir a la calle y de manifestarnos en contra de lo que esta nueva ley va a suponer, el próximo domingo 7 de marzo, así como lo hiciésemos el pasado 29 de marzo en todas las capitales de provincia y numerosos pueblos de España, y el pasado 17 de octubre en Madrid en la gran marcha por la vida. La lucha próvida no puede quedarse solamente en un día, sino que todos los días tenemos que hablar del porque es tan necesario defender la vida humana en nuestro ámbito, además de salir a la calle por lo menos una vez al año, para que la gente sepa que los que defendemos la vida hemos hecho, estamos haciendo y vamos a hacer todo lo posible para parar este nuevo holocausto, nada esta perdido, probablemente la ley se aprobara definitivamente con el voto favorable de todos los diputados del PSOE y de otros grupos minoritarios de la cámara baja, el próximo 11 de marzo, pero aunque esto sea así la sociedad civil debe seguir comprometida con esta justa causa, porque hemos de estar convencidos de que tarde o temprano conseguiremos parar el mayor crimen de nuestro siglo.

Juan Sebastián Morales Gámez, presidente de la asociación juvenil Constitución y Libertad.